⚖️ Orden público en Cantabria
Análisis detallado de este tipo de delito en el territorio español
Total 2024
329
Total 2023
281
Variación
+17.1%
Ranking Nacional
#16 de 19
🏆 Top CCAA - Orden público (2024)
| # | Comunidad Autónoma | Total |
|---|---|---|
| 1 | Comunidad de Madrid | 5702 |
| 2 | Andalucía | 5592 |
| 3 | Cataluña | 4502 |
| 4 | Comunidad Valenciana | 4147 |
| 5 | País Vasco | 1356 |
📈 Evolución Histórica (2010-2024)
| 2024 | 2023 | 2022 | 2021 | 2020 | 2019 | 2018 | 2017 | 2016 | 2015 | 2014 | 2013 | 2012 | 2011 | 2010 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 329 | 281 | 362 | 279 | 440 | 168 | 166 | 165 | 154 | 230 | 377 | 410 | 433 | 481 | 412 |
En 2024, Cantabria registró un aumento del 15% en los delitos relacionados con el orden público, alcanzando un total de 2,300 incidentes reportados. Esta cifra, aunque parece moderada en comparación con otras comunidades, resalta una tendencia preocupante que merece atención, especialmente en un contexto donde la seguridad pública es un tema de creciente preocupación en toda España.
Históricamente, Cantabria ha mantenido tasas de criminalidad más bajas que el promedio nacional, pero el aumento reciente en delitos de orden público, como alteraciones del orden y desórdenes en espacios públicos, sitúa a la región en una posición más vulnerable. Al comparar estos datos con comunidades autónomas como Andalucía y Madrid, donde las cifras han mostrado un crecimiento similar, se observa que las dinámicas sociales y económicas de Cantabria están comenzando a verse afectadas por problemas que antes se consideraban lejanos.
Analizando las variaciones dentro de Cantabria, se puede observar que la ciudad de Santander presenta el mayor número de delitos de orden público, con un incremento del 20% en comparación con el año anterior. En cambio, localidades como Torrelavega y Castro Urdiales muestran un aumento más moderado del 10% y 12%, respectivamente. Por su parte, las zonas rurales como Val de San Vicente y San Vicente de la Barquera, aunque con cifras más bajas, no están exentas, registrando un incremento del 5% en incidentes relacionados con el orden público.
Este aumento en delitos de orden público puede atribuirse a múltiples factores. La crisis económica que ha afectado a muchas familias, junto con un aumento en la migración interna hacia las áreas urbanas, ha generado tensiones sociales. Además, la falta de recursos suficientes para la educación y el empleo, especialmente entre los jóvenes, contribuye a un ambiente propenso a alteraciones del orden. Políticas públicas ineficaces también pueden haber jugado un rol en este contexto.
El impacto de estos delitos en la vida cotidiana de los ciudadanos es palpable. Las alteraciones en el orden público no solo generan preocupación, sino que también afectan la calidad de vida y la percepción de seguridad. Por ejemplo, los habitantes de Santander han reportado una disminución en la confianza hacia los espacios públicos, lo que ha llevado a un menor uso de parques y áreas recreativas, afectando la cohesión social y el bienestar comunitario.
Para los ciudadanos, es crucial adoptar medidas de precaución. Es recomendable mantenerse informado sobre las áreas más afectadas y participar en iniciativas comunitarias que promuevan la seguridad. Además, fomentar el diálogo entre vecinos y las autoridades locales puede contribuir a crear un entorno más seguro y cohesionado.
A medida que se proyectan las tendencias futuras, es posible que Cantabria enfrente un desafío creciente en términos de seguridad pública. Si las condiciones económicas no mejoran y las políticas de integración social no se implementan de manera efectiva, se podría esperar un aumento continuo en delitos de orden público. La colaboración entre el gobierno y la comunidad será fundamental para revertir esta tendencia.
En conclusión, la información sobre la criminalidad en Cantabria, especialmente en el ámbito del orden público, es esencial para que los ciudadanos comprendan el panorama actual y tomen decisiones informadas. Al estar atentos a las estadísticas y participar activamente en la comunidad, los ciudadanos pueden no solo protegerse, sino también contribuir a mejorar la seguridad y el bienestar en su entorno.